martes, 2 de octubre de 2012

CAPITULO 1"EL REENCUENTRO"

          Sábado, las 7 de la tarde y una bonito atardecer en la plaza de la encarnación de Sevilla   subidos a la enorme infraestructura que construyó el ayuntamiento de Sevilla, un moderno mirador con forma de seta donde en su parte más alta se podía divisar todo Sevilla, podías distinguir claramente los barrios de esta hermosa ciudad; Triana, El Polígono San Pablo, los remedios... Allí estábamos los cuatro, Carol y su novio Fran, Sebastián y yo. Habíamos quedado los cuatro para conocernos mejor.
    Carol y yo éramos amigas desde muy pequeñas, lo hacíamos todo juntas, y lo sabía todo sobre mi, habíamos estado unos 12 años metidas en ese infernal colegio de monjas, pero al terminar 4º de la eso cada una eligió su camino, nuestro futuro dependía del instituto que eligiéramos y la modalidad de bachillerato escogida. Ella se fue a un colegio privado de la capital donde conoció a Fran y a sus otras amigas, yo por lo contrario me quedé en un instituto a las afueras de Sevilla bastante cerca de mi casa a unos 15 minutos en bicicleta. Al separarnos de institutos nuestra amistad se distancio un poco y hoy después de casi un año sin vernos volvimos a quedar, esta vez en pareja, para contarnos que había sido de nuestra vida, y conocer a nuestras respectivas parejas.
-        Estás nerviosa- me dijo Sebastián mientras me miraba con su mirada picarona.
-        No, solo es que ha pasado mucho tiempo, hemos cambiado, ya no somos esas niñas pequeñas que jugaban a los papás y mamás en el patio del recreo, hemos crecido, pensé que Carol jamás se echaría novio, no era de esas, y si se lo hubiera echado pensé que me enteraría la primera, ahora no sé qué pensar..- y lo miré con una sonrisa forzada
-        Cariño, tú también has cambiado y también te has echado novio, y ¡vaya si te lo has echado¡ tengo 6 años más que tu…
-        Eso que disfruto de ti y de tu experiencia querido papuchi - me miró, me cogió de la cintura y me besó- pues este papuchi es un fiera en la cama
-        Que más quisieras tú… ¡AHÍ ESTÁ! – Alcé la mano y saludé a Carol y a su novio.
Después de todo este tiempo, fue como si nada hubiese cambiado, ambas corrimos para abrazarnos, por un momento recordé cada momento que Carol y yo disfrutamos en nuestro antiguo colegio.
La tarde fue bastante bien, los chicos se hicieron buenos amigos y se llevaron toda la tarde hablando de coches, formula 1 y futbol, mientras nosotras nos poníamos un poco al día.
-        Bueno, Mery ¿cómo conociste a Sebastián?
-        Pues es una historia bastante larga – comenté mientras miraba dulcemente a mi queridísimo novio.
-        La verdad que me conoció de pura casualidad – apuntó el.
-        Mentira, las casualidades no existen, nos conocimos porque su amigo Andrés era mi ex, y nosotros nos conocimos en su cumpleaños, pero solo éramos amigos, cuando Andrés me dejó lo pasé bastante mal, y más aún al enterarme que me puso los cuernos con su ex mientras estaba en el viaje a París, Sebastián me consoló y bueno una cosa llevo a la otra…
-        Y la conquiste con dos palabras bonitas y un buen polvazo – me interrumpió Sebastián
-        ¡Ala! Que bestia eres sebas… - me besó antes que me diera tiempo a terminar de hablar.
-        Bueno puedo hacerme una idea… dijo Carol entre carcajadas.
La tardé continuo bastante bien, se hizo de noche y Carol y Fran fueron a cenar juntos, Sebastián y yo habíamos acordado reunirnos con ellos más tarde puesto que quería presentarme a sus amigos que aún no conocía.
Cuando dejamos a la parejita rumbo al restaurante, Sebas y yo caminábamos hacia donde se encontraba aparcado el coche y antes de entrar en el coche agarré a mi novio de la mano y nos fundimos en un beso despertando nuestras más profundas pasiones.
-        ¿estás seguro que quieres que vayamos a ver a tus amigos?, ¿no te apetece jugar?
-        ¿cómo? ¿ahora?...
-        Si, podríamos ir a un lugar más íntimo ¿no crees?
-        Si, si, si móntate y agárrate fuerte que va a arrancar el coche del amor- me dijo y me metió en el coche agarrándome como si fuera una princesa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario